Varios centros de trabajo
Si tienes tienda en Madrid y tienda en Barcelona, tienes cuatro o cinco festivos distintos al año en cada sitio. Con un calendario común, a una le perdonas un día que no era suyo y a la otra le apuntas una falta que no cometió. En Ficheo cada centro tiene su calendario de verdad, y cada encargado ve solo a su gente.
Fichaje y registro de jornada incluidos, sin coste y sin límite de plantilla.
Qué problema resuelve
Casi todos los programas de control horario tratan el centro de trabajo como una etiqueta: sirve para filtrar una lista y poco más. El calendario laboral, en cambio, es único para toda la empresa. Eso produce dos errores, y los dos cuestan dinero:
- San Isidro es festivo en Madrid y laborable en Barcelona. Si está en el calendario común, a la tienda de Barcelona se le perdona el día: ese día no se le reclama nada aunque no fuera a trabajar.
- La Mercè es festivo en Barcelona y laborable en Madrid. Si no está, la tienda de Barcelona aparece como que faltó, con toda la plantilla en rojo.
Multiplicado por cuatro o cinco días al año y por el número de personas de cada centro, es un descuadre grande en el cierre de mes que además nadie sabe explicar.
Cómo funciona
Das de alta tus centros
en Empresa › Centros: la tienda, la nave, la oficina, cada obra.
Asignas cada persona a su centro
desde su ficha.
Marcas cada festivo
como de toda la empresa o de un centro concreto. El desplegable solo aparece si tienes más de un centro: a quien tiene uno no se le enseña una decisión que no tiene que tomar.
El sistema hace el resto
Las pantallas de una persona miran el calendario de su centro; las que suman a varias, el de cada una.
Hay dos frenos que evitan un calendario incoherente: no se deja poner un festivo en un centro donde no trabaja nadie, ni repetir uno que ya es de toda la empresa.
Dónde se nota
En el cierre de mes, sobre todo. Dos personas que trabajaron el mismo día tienen las mismas horas trabajadas, pero solo a una le cuentan como horas en festivo. Esa distinción es la que acaba en la nómina.
Encargados que ven solo su equipo
El otro problema de tener varios sitios es quién mira qué. Antes de existir los papeles intermedios había dos opciones y las dos malas: o eras gestor y veías las horas, los fichajes y las ausencias de las veinte personas, o no entrabas al panel. Eso obliga a elegir entre no darles herramientas a los encargados o darles la empresa entera.
Hay tres papeles, que se eligen en la ficha de cada persona y se pueden cambiar después:
| Papel | Qué ve |
|---|---|
| Empleado | Lo suyo: sus horas, sus ausencias, sus turnos, sus documentos |
| Encargado | Su rama: quien le tenga a él como aprobador, y quien dependa de esos, hacia abajo |
| Gestor | Toda la empresa, y la configuración |
Cómo está hecho, porque se puede contar
La puerta va al revés de lo habitual: todo prohibido menos lo que está escrito en una lista. Una función nueva del panel no se le abre a un encargado hasta que alguien la mira, la recorta a su equipo y la apunta. Permitir por defecto haría que cada función nueva abriera un agujero sin que nadie se entere.
Hay una prueba automática que recorre los 104 puntos de entrada del panel con la sesión de un encargado y exige de cada uno o un rechazo, o que no aparezca nadie de fuera de su equipo. Es lo que hace creíble el recorte. Y si a alguien se le quita el papel, sus sesiones abiertas dejan de valer al momento.
El organigrama sale de los datos
No se dibuja a mano: se construye con quién aprueba a quién, en tres niveles. Un departamento no es un jefe —en una sala de ocho hay un encargado y siete que dependen de él—, así que el organigrama sigue la cadena de aprobación real. Si nadie tiene responsable puesto, se arma por departamentos y la pantalla lo dice, en vez de dibujar una jerarquía inventada.
Qué no hace
- No hay horario por defecto por centro. El horario sigue siendo de cada persona, no del sitio donde trabaja.
- No hay responsable por centro. Quién aprueba se pone persona a persona; no se hereda del centro.
- No hay permisos a medida. Son tres papeles, no una matriz de casillas. Si necesitas que alguien vea las ausencias pero no las horas, hoy no se puede.
- Un centro es un dato de la ficha, no una entidad con vida propia. Funciona, pero conviene saberlo antes de esperar otra cosa.
El calendario laboral, aunque tengas un solo centro
Aunque no compres nada de esto, el calendario laboral está incluido: se cargan los festivos nacionales, se añaden los autonómicos y locales, y se ve por meses en una rejilla de doce. Sin calendario, los festivos cuentan como jornada prevista y generan faltas que nadie cometió — es uno de los primeros pasos que Ficheo te pide dejar hecho.
Para quién es
Para cadenas de tiendas, franquicias, grupos de restaurantes, empresas de limpieza con muchos clientes, constructoras con varias obras abiertas y grupos de clínicas. En general, para cualquiera que tenga gente trabajando en provincias distintas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta?
Multicentro es una cuota fija de 290 € al año, sin IVA: no depende del número de personas. «Roles y permisos» son 9 € por persona y año. Las cuentas hechas están en precios.
¿Puedo tener una tablet de fichaje en cada local?
Sí, una por punto de entrada, y cada una con el aspecto que quieras. Está explicado en fichaje con tablet.
¿Puede un encargado aprobar vacaciones?
Sí, de su gente, si él es el aprobador de esas personas. Nadie puede aprobarse a sí mismo.
¿Vale para obras que abren y cierran?
Sí: un centro se da de alta y se deja de usar. Si además quieres saber a cuántos metros de la obra se fichó, mira geolocalización; y si quieres repartir las horas por obra, eso es el módulo de proyectos, dentro de informes.