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Precios Ayuda
2400 × 1200 Encargado de obra de espaldas, con casco y chaleco reflectante, consultando el móvil junto a un andamio a primera hora, con luz lateral fría. Sin caras reconocibles, sin logotipos ni marcas en la ropa y sin texto legible en la pantalla. La mitad izquierda del encuadre debe quedar despejada, con la lona del andamio lisa y en sombra, porque encima va el titular en blanco. img/imputacion-de-horas-por-proyecto-hero.webp
Funcionalidades

Horas por obra, proyecto o cliente

A final de mes alguien pregunta cuántas horas se fueron a la obra de la calle Mayor, y la respuesta sale de la memoria de un encargado o de un parte a bolígrafo. El reloj de fichar sabe cuántas horas se trabajaron, pero no en qué. Y quien lo apunta aparte acaba con dos documentos que dicen cosas distintas de la misma jornada.

Fichar y el registro legal, 0 € No toca el registro de jornada Da horas, no euros
El oficio

Los tres problemas que resuelve

Los tres salen de lo mismo: una hoja de cálculo no llega hasta aquí.

No se pregunta al fichar

La pantalla de fichar se usa con prisa y de pie. Obligar a elegir obra en cada entrada garantiza que la mitad marque el primero de la lista, y entonces el dato no vale. Se reparte al cerrar la jornada, cuando ya se sabe cuántas horas son.

Un toque para el día entero

El caso normal es un día en una sola obra. En el móvil salen las horas hechas y los proyectos abiertos como botones grandes, y un toque manda al que se elija todo lo que quede sin repartir. Si el día se partió entre dos, se escriben las horas de cada uno.

El encargado reparte lo de su gente

Quien sabe en qué estuvo cada uno es quien estaba allí. Un encargado ve y reparte las jornadas de su equipo desde el panel, y solo las de su equipo. La lista de obras la lleva quien administra la empresa.

Cómo lo resuelve

Qué hace Ficheo con esto

Dos pantallas, y las dos son las que se abren todas las semanas en este sector.

El reparto

La suma tiene que cuadrar con lo fichado

Nueve horas repartidas de una jornada de ocho no se corrigen por lo bajo: se rechaza el día entero y se dice cuánto sobra. Repartir no sube ni baja una hora trabajada.

  • Lo que nadie reparta cuenta igual en el registro y sale como «sin repartir», que es un número que se mira, no un agujero que se esconde.
  • Una jornada abierta no se puede repartir todavía: mientras la persona sigue dentro, el total crece cada minuto y no hay nada estable contra lo que cuadrar.
  • El reparto se guarda en minutos y no en tramos de reloj. Un tramo diría a qué hora se hizo cada cosa, y habría dos documentos contando la misma jornada con horas distintas.
Cómo se ficha desde el móvil
800 × 520 Dos personas de un taller de carpintería mirando juntas una hoja con el número de un pedido, apoyadas en un banco de trabajo con serrín y herramientas. Tomadas de lado y a media distancia, sin caras reconocibles, sin logotipos y sin texto legible en el papel. img/imputacion-de-horas-por-proyecto-equipo.webp
El informe

A qué se fueron las horas del mes

Una tabla por proyecto con su código, su cliente, cuántas personas lo tocaron, las horas y qué parte del total se llevó. Debajo, las jornadas que nadie repartió, con nombre y día.

  • El código lo pone la empresa —el número de obra o de expediente— y no se genera solo: quien mira el informe lo tiene que reconocer sin traducirlo.
  • Un proyecto terminado se cierra, no se borra: el informe del año pasado sigue diciendo lo mismo, y a un proyecto cerrado ya no se le imputan horas nuevas.
  • La suma la hace el servidor y no el navegador, para que pedir un mes de una plantilla grande no lo pague el portátil de quien lo abre.
El registro que exige la ley
1440 × 900 Captura del panel de Ficheo con el informe de proyectos de un mes: cada obra con su código, su cliente, las personas que la tocaron y sus horas, y debajo la fila de horas sin repartir con el porcentaje que suponen sobre el total trabajado. img/imputacion-de-horas-por-proyecto-panel.webp
Esto cuenta horas, no dinero

Ficheo no calcula el coste de una hora, ni el margen de una obra, ni la desviación sobre lo presupuestado, ni saca un parte para facturar al cliente. Lo que da es cuántas horas se fueron a cada proyecto y cuánta gente lo tocó; convertir eso en euros es cosa de tu programa de gestión o de tu hoja de costes. Tampoco se conecta solo con él: para eso está la API, que va en el plan Pro y hay que programarla.

Preguntas

Lo que se pregunta de esto

¿Repartir las horas cambia el registro de jornada?

No, y es la regla que no se cruza. No hay ni una columna nueva en los fichajes, el cálculo de lo trabajado no mira aquí y repartir no cambia nunca una hora trabajada. Las horas que nadie reparta siguen contando exactamente igual que antes; sencillamente no dicen a qué se fueron.

¿Hay que elegir la obra al fichar la entrada?

No. Se reparte al terminar la jornada, cuando ya se sabe cuántas horas fueron. Preguntarlo al entrar obliga a adivinar el día antes de hacerlo, y convierte el fichaje en dos decisiones en vez de un toque.

¿Qué pasa con las horas que nadie reparte?

Cuentan igual en las horas de esa persona y en el registro legal. En el informe salen como «sin repartir», con la persona y el día, y desde ahí se reparten. Una jornada todavía abierta no cuenta como olvidada: es que aún no ha terminado.

¿Hay que contratar algo para usarlo?

No es un módulo de pago ni depende del plan. Es un interruptor en Empresa › Parámetros y viene apagado de fábrica, porque una peluquería no imputa horas a obras y no tiene por qué ver un campo de más. Con él puesto aparece Tiempo › Proyectos y la tarjeta de reparto en el móvil.

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Ficheo en datos

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Pruébalo con tu propio turno

Se crea la cuenta y se ficha el mismo día. Fichar y el registro de jornada que exige la ley no cuestan nada.