La ley
Lo que dice la norma de ayuntamientos pequeños
Personal laboral: el artículo 34.9 del Estatuto
Para quien trabaja en el ayuntamiento con contrato laboral —la brigada, la limpieza, el monitor deportivo, el conserje— rige el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores: registro diario con la hora de inicio y de final de la jornada, guardado cuatro años y a disposición de la persona, de sus representantes y de la Inspección de Trabajo. Es obligatorio desde el 12 de mayo de 2019, cuando entró el Real Decreto-ley 8/2019. Que el empleador sea una administración no cambia esa obligación para el personal laboral.
Personal funcionario: otras reglas
Al personal funcionario no se le aplica el 34.9 tal cual. Su régimen está en el texto refundido del Estatuto Básico del Empleado Público (Real Decreto Legislativo 5/2015) y en las normas de jornada y horario que dicte cada administración. Muchos ayuntamientos controlan también la jornada de sus funcionarios, pero eso nace de su propia norma interna, no del Estatuto de los Trabajadores. Antes de meter a todos en el mismo registro, pregúntalo a secretaría y a tu asesoría.
Cómo se organiza el registro
El Estatuto deja que el registro se organice por negociación colectiva o acuerdo de empresa o, en su defecto, por decisión del empleador previa consulta a los representantes legales de los trabajadores. En un ayuntamiento eso suele pasar por la representación del personal laboral. Si se activa la geolocalización, el artículo 90 de la Ley Orgánica 3/2018 obliga a informar antes, de forma expresa, clara e inequívoca.
Contratarlo es un expediente
Un ayuntamiento no compra como una tienda. La adquisición de un servicio, aunque sea pequeño, va por su procedimiento de contratación conforme a la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público, y quién lo tramita y de qué manera lo decide secretaría-intervención. Como se tratan datos de personas, también hay que dejar resuelto el encargo de tratamiento con su delegado de protección de datos. No es asesoramiento jurídico: es lo que conviene tener mirado antes de empezar.